Pide cita ahora para tu tratamiento Hifu facial

Tratamiento Hifu facial

Hifu representa la vanguardia en soluciones tecnológicas destinadas a enfrentar los signos del envejecimiento. Esta innovación, sinónimo de progreso y eficacia, se perfila como una herramienta esencial para aquellos que buscan preservar su juventud y vitalidad. Con Hifu, nos adentramos en una era donde la lucha contra el tiempo adquiere un nuevo aliado, prometiendo resultados que no solo rejuvenecen, sino que también revitalizan, ofreciendo una nueva perspectiva sobre el cuidado personal y el bienestar.
Duración del tratamiento
60 minutos
Sesiones recomendadas
3 sesiones (1 cada 4 meses). El número de sesiones recomendadas dependerá del grado de flacidez de la piel.
¿Cuándo veré los resultados?
Efecto flash desde la primera sesión, pero el verdadero resultado se aprecia a los 28-30 días cuando el colágeno logra una mayor activación.
Tratamiento indicado para
Todos los beneficios del HIFU facial se expresan como el efecto lifting facial sin cirugías.
Objetivos del tratamiento
Atenúa arrugas a la vez que realiza un efecto tensor y reafirmante mejorando la definición del óvalo facial.
Hifu Granada: Tratamiento rejuvenecedor facial | Cocoon Imagen
Hifu Granada: Tratamiento rejuvenecedor facial | Cocoon Imagen

Tratamiento Hifu facial en Cocoon Imagen

Clínica Estética Cocoon Imagen | Medicina Estética
Camino de Ronda 95, 18003 Granada
Teléfono: 958 52 12 38

Hifu facial: Preguntas frecuentes

¿Qué es Hifu facial?

HIFU emerge como un tratamiento pionero que ofrece los beneficios de un «microlifting» sin necesidad de recurrir a procedimientos quirúrgicos. Este enfoque innovador implica la utilización de un haz concentrado de ultrasonidos de alta frecuencia y energía, dirigido con precisión a la piel para redefinir su estructura a través de un proceso de ablación térmica. Lo notable de este método es que, al ser no invasivo, los tejidos adyacentes permanecen intactos, lo cual subraya su carácter seguro y sus múltiples beneficios.

 

Originalmente concebido dentro del ámbito de la medicina estética para abordar la adiposidad localizada, el uso de la tecnología HIFU ha evolucionado hasta convertirse en una herramienta clave en la lucha contra la flacidez facial. Su capacidad para tensar la piel, suavizar arrugas y atenuar líneas de expresión ha consolidado su reputación, posicionándolo como una solución altamente efectiva y buscada en el panorama actual de tratamientos estéticos.

¿Cúales son los beneficios del Hifu facial?

El uso del ultrasonido focalizado de alta intensidad despliega una amplia gama de ventajas en el rejuvenecimiento y tensado de la piel, cuyos efectos varían según la profundidad del tratamiento aplicado en la dermis. Entre los resultados más valorados, se encuentran:

  • En zonas como la frente y el contorno de los ojos, este tratamiento consigue elevar la ceja y el párpado superior, otorgando un efecto de tonificación cutánea y una visible disminución de las arrugas, aportando un aspecto más joven y descansado.
  • Contribuye significativamente a la atenuación del surco nasogeniano, proporcionando un rostro más armonioso y rejuvenecido.
  • Favorece la elevación de los pómulos, resaltando los contornos faciales.
  • Mejora la definición en la zona de la mandíbula, combatiendo los signos de envejecimiento a través de la tonificación.
  • Incrementa la tersura de la piel mediante la activación de los fibroblastos y el estímulo de la producción de colágeno y elastina, esenciales para mantener la firmeza y elasticidad de la piel.
  • En el tratamiento específico para la papada, el HIFU facial logra tensar la piel del cuello, la papada, el mentón y el contorno de la mandíbula, contribuyendo a un perfil más definido y estilizado.

La eficacia del HIFU facial se traduce en un efecto lifting sin la necesidad de procedimientos quirúrgicos, ofreciendo una solución no invasiva para el rejuvenecimiento facial.

El proceso de compactación del colágeno se desarrolla de manera gradual, desde las capas más profundas hasta la superficie, resultando en una mejora notable de la elasticidad y la suavidad de la piel. Este cambio conduce a una reducción visible de las arrugas, conocido como el efecto antiaging, que revitaliza el rostro dándole un aspecto más juvenil y fresco.

La capacidad del HIFU para suavizar arrugas y promover una piel visiblemente más joven es la principal razón por la que mis clientes eligen este tratamiento. Es particularmente efectivo en la reducción de:

  • Líneas finas de expresión.
  • Patas de gallo que se forman en las esquinas de los ojos.
  • Arrugas en la frente y el entrecejo, que suelen ser signos de preocupación o estrés.
  • Líneas alrededor de los labios y sobre el labio superior, conocidas como código de barras.
  • Surcos nasogenianos o líneas de la sonrisa, que pueden dar un aspecto cansado.
  • Líneas de marioneta, que enmarcan la boca y pueden hacer que el rostro parezca triste.
  • Arrugas en el cuello, que a menudo delatan la edad.

¿Cómo trabaja Hifu?

El aparato de HIFU genera ondas ultrasónicas que, sin perjudicar los tejidos circundantes, incrementan la temperatura del área objetivo. Este calor se focaliza aproximadamente a 4.5 mm por debajo de la epidermis, creando numerosos puntos de coagulación altamente precisos a variadas profundidades. Este proceso induce una contracción cutánea, junto con la regeneración y el estímulo del colágeno, lo que resulta en un efecto de tensado notable.

Entonces, ¿cómo actúa el HIFU en el rostro? Gracias a la precisión de estos ultrasonidos focalizados de alta potencia, es posible conseguir un levantamiento de las cejas, una redefinición de los contornos faciales, una mejora visible en la apariencia de la piel del cuello y el escote, todo esto logrando un tensado de la piel de manera no invasiva.

En el tratamiento corporal, el HIFU actúa calentando y aplicando una presión controlada sobre la piel, lo cual resulta en que las células grasas no puedan soportar las vibraciones a tales temperaturas, llevando a la destrucción del tejido adiposo subcutáneo. Esto se traduce en una reducción de volumen y una disminución notable de la celulitis y la piel de naranja, afinando la silueta corporal.

Es crucial recordar que para asegurar resultados efectivos y prolongados, es fundamental seguir las recomendaciones del especialista, que incluyen una dieta equilibrada, ejercicio regular y una hidratación adecuada.

Este tratamiento es apto para diversas áreas del cuerpo, incluyendo piernas, abdomen, caderas y flancos.

Cabe mencionar que este procedimiento es completamente compatible con otras terapias como masajes drenantes manuales, tratamientos con radiofrecuencia, carboxiterapia o mesoterapia. La combinación de estas técnicas puede acelerar el alcance de los resultados deseados.

¿Cuánto dura un tratamiento Hifu y con qué frecuencia puedo hacerlo?

Si decides optar por el HIFU facial, el proceso completo de aplicación requerirá aproximadamente de 50 a 60 minutos.

En lo que respecta al tratamiento corporal, la duración será de entre 30 y 90 minutos, variando esta estimación según la extensión de la zona que se vaya a tratar.

Gracias a la naturaleza mínimamente invasiva del HIFU, podrás retomar tus actividades diarias de inmediato sin restricciones. La única recomendación esencial es la de integrar el uso de protector solar en tu régimen de cuidado facial habitual.

La eficacia del HIFU es tal que se sugiere programar la siguiente sesión entre cuatro y seis meses después de la primera. No obstante, será el especialista quien, tras evaluar la evolución de los resultados, aconseje el momento más adecuado para una nueva sesión, adaptándose así a las necesidades específicas de cada caso.

¿Para quién es el HIFU?

Este tratamiento es aplicable a hombres o mujeres de cualquier edad.

Deben consultar la viabilidad del tratamiento pacientes con alguna de las siguientes condiciones:

  • Enfermedades autoinmunes como lupus eritematoso sistémico, artritis reumatoides, Herpes Zoster, entre otros.
  • Parálisis facial.
  • Colagenopatías.
  • Si presenta marcapaso o válvulas intracraneales.
  • Epilepsia.
  • Reciente colocación de implantes de relleno, hilos tensores o toxina botulínica.